Hola a todos, aquí os dejo mi parte de la lectura colaborativa de Platero y yo.
Capítulo segundo
Mariposas blancas
La noche cae, brumosa ya y morada. Vagas claridades
malvas y verdes perduran tras la torre de la iglesia. El camino
sube, lleno de sombras, de cansancio y de anhelo. De pronto, un
hombre oscuro, con una gorra y un pincho, roja un instante la cara
fea por la luz del cigarro, baja a nosotros de una casucha
miserable, perdida entre sacas de carbón. Platero se amedrenta.
- ¿Ba argo?
- Vea usted... Mariposas blancas...
El hombre quiere clavar su pincho de hierro en el seroncillo, y
no lo evito. Abro la alforja y él no ve nada. Y el alimento ideal
pasa, libre y cándido, sin pagar su tributo a los Consumos...
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